Mi abuelita hací­a ‘pole dance’

La reinvención de esta mujer es admirable. Ella misma, Viviana Morales, abuela argentina de 52 años, explica sus razones: “Comencé a hacer esto a los 44 años, cuando me separé, para salir de un bajón”. Esto es la danza del caño, o ‘pole dance’, una disciplina artí­stica y deportiva que, como el tango, surgió desde los cabarets arrabaleros y la vida nocturna para transformarse en una pasión de miles de mujeres argentinas que quieren mantener su forma fisica e incrementar su bienestar emocional.

Hace 8 años, en medio de las tribulaciones de su divorcio, Viviana encontró en  internet las clases de ‘pole dance’. Audaz manera de hacer frente a las penurias de un quiebre emocional. Hoy es campeona argentina de este deporte y, además, la autora de la primera guí­a práctica para no iniciadas. Una autoridad en el ‘pole dance’ sudamericano; desde la BBC hasta Telemundo han publicado notas acerca de su espectacular reinvención.

Los poderes curativos de la danza y el baile han sido ya bastante documentados. Sin embargo, a Viviana no le fue fácil llegar a este punto. Tuvo que vencer resistencias, incluso de su hijo. Pero ella tiene la elegancia y fortaleza de los espí­ritus prácticos:”Tenés que hacer lo que te gusta. Lo demás viene de regalo”.

Pensando en regalos, ella ya sueña con el momento en que su nieto se de cuenta de quién era su abuela: “No se qué va a decir mi nieto cuando agarre un libro y diga ‘mi abuelita hací­a pole dance’”.