5 claves para que no seas blanco de los ‘hackers’

Espero que no seas uno de los 40 millones de usuarios de tarjetas de débito o crédito que resultaron comprometidas por el histórico robo de datos en las tiendas Target de Estados Unidos, entre el Dí­a de Acción de Gracias y el 15 de diciembre.

La mala noticia, confirmada el jueves por la tienda minorista, ha hecho sonar las alarmas en materia de seguridad informática no solamente a nivel institucional, sino también de los clientes, o sea de personas como tú y yo o cualquiera que use a diario claves y contraseñas para realizar pagos.Masked Man Accessing Computer Data

Por ello, nunca vienen mal unos consejos para estar más seguros, más cuando a veces pecamos de confiados porque todo nos funciona bien. Hasta que nos “hackean”…

1. Usa contraseñas distintas y cámbialas

Así­ como no tienes una llave única para entrar a tu casa, abrir tu auto y cerrar tu oficina, tampoco es prudente que tengas una contraseña universal para tus tarjetas de pago y los sitios de internet. Es cierto, es tentador y, sobre todo, no te complica la vida, pero… no te fí­es, piensa que probablemente tú también puedes ser blanco de los ‘hackers’ alguna vez. Utilizar diferentes contraseñas puede ayudar a contener el daño. Además, no olvides cambiarlas cada cierto tiempo.

2. Ten cuidado con los enlaces y las descargas

Antes de hacer clic en un enlace, revisa a dónde te va a dirigir. Para ello basta que coloques el cursor del ratón sobre el enlace (¡no hagas clic!) y examina la dirección (o URL). Si ves que no es el lugar que esperas, lo más probable es que sea un enlace sospechoso. Tampoco hagas descargas desde fuentes desconocidas: solamente debes bajar archivos que provienen de sitios web de confianza. Fí­jate bien en la dirección de la página a la que entras, pues muchas veces los ciberdelincuentes ofrecen sitios extremadamente parecidos a los legí­timos para hacer caer a los incautos y cometer sus estafas.

3. Ten cuidado con lo que enví­as y archivas

Nunca enví­es por correo electrónico los números de cuentas de tus bancos ni las claves de acceso a tu computador o a algún sitio web y mucho menos tu número de Seguro Social, porque probablemente permanecerá en tus archivos. Borra los mensajes antiguos que contengan información de tu cuenta bancaria y números de tarjetas de crédito, y nunca conserves un documento guardado que funcione como lista matriz de tus contraseñas. Para los hackers, eso es un mapa del tesoro.

4. Utiliza conexiones seguras

Cuando se utiliza una conexión inalámbrica, los datos, posiblemente incluyendo tus contraseñas, están literalmente flotando en el aire. Todos los lugares que ofrecen conexión wifi son maravillosos, pero date cuenta de que estás en una red pública. Así­ que cuando te conectes a cualquier sitio web que usa tu información personal, asegúrate de que estás usando una conexión segura y cifrada. Así­ es cómo puedes reconocerlo: fí­jate en la barra de direcciones de arriba. ¿El URL del sitio comienza con HTTP o HTTPS? Hay una diferencia cuando lleva “s”, ya que la “s” significa “seguro”; nadie podrá espiar tu sesión de internet.

5. Protege tus datos y dispositivos  

Como cliente o usuario de tarjetas en los sitios web trata de tener la mayor protección posible. Utiliza las herramientas que existen, como el software antivirus, que analiza los virus informáticos conocidos y algunos incluso pueden detectar la suplantación de identidad, estafas y otros engaños comunes. También puedes usar una autenticación de dos factores para asegurarte de que nadie se hará pasar por ti. Si la instalas, cada vez que ingreses, además de colocar el nombre del usuario y la contraseña tendrás que ingresar un código único que te enviarán a tu teléfono (u otro dispositivo) y que funcionará una sola vez. Es como una tercera contraseña temporal.

Foto: MachineHeadz /Istockphoto y video Youtube

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