La obesidad se convierte en epidemia entre los jóvenes hispanos

La obesidad es un problema “gordo” para los hispanos de EE.UU., especialmente los jóvenes, entre cuya población alcanza niveles de epidemia, según un reciente estudio publicado en la edición del 9 de julio de la revista Journal of the American Heart Association.

“La epidemia de obesidad entre los hispanos no tiene precedentes y continúa empeorando” en EE.UU., indicó el autor principal del estudio, Robert Kaplan, profesor de epidemiologí­a y salud de la población en el Colegio Albert Einstein de Medicina de Nueva York.

Son “los jóvenes los que mostraron los grados más altos de factores de riesgo para futuras enfermedades cardiovasculares, y son precisamente quienes tienden a desatender los controles médicos regulares y los estilos de vida saludables“, explicó Kaplan.

Luego de analizar los datos de 16.344 personas de origen hispano en Chicago, Miami, ciudad de Nueva York y San Diego, los investigadores hallaron que el 18% de las mujeres y el 12% de los hombres tení­an un í­ndice de masa corporal (IMC) de más de 35.

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El IMC es una medida basada en la estatura y el peso. Se considera obesa una persona cuyo IMC, calculado por la relación entre peso y altura, supera la marca de 35, un í­ndice que se asocia con mayores riesgos de salud.

Algo incluso más preocupante es que la obesidad grave (un IMC superior a 40) fue más común entre los adultos jóvenes de 25 a 34 años de edad, afectando a casi una de cada 10 mujeres y a uno de cada 20 hombres en ese grupo de edad, según la investigación.

Otro dato significativo que aportó el estudio es que el 51% de las personas con obesidad que comprometí­a su salud, tení­an también insuficiente “colesterol bueno” en la data de los análisis de sangre. También casi el 40% presentó una presión arterial alta y hasta la cuarta parte del total habí­an sido diagnosticados con diabetes.

“Esto es una carga pesada para las personas jóvenes, que deberí­an estar en la flor de la vida”, comentó Kaplan. “Las personas jóvenes, y sobre todo los hombres, que tuvieron el mayor grado de factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en el futuro en nuestro estudio, son los mismos individuos que tienden a descuidar la necesidad de hacerse revisiones regulares, de adoptar conductas saludables de estilo de vida y de buscar ayuda de los proveedores de salud”.

Los grupos con mayor representación en la muestra fueron los de origen mexicano (unos 37%), los cubanos (20%) y los puertorriqueños (16%).

Los resultados del estudio son más que preocupantes. Tanto  educadores como pediatras, nutricionistas y otros profesionales de la salud deben aportar las herramientas para que las familias trabajen con los hijos que padecen obesidad o sobrepeso desde temprana edad.

Los cambios no suceden de forma rápida, ya que cambiar el comportamiento alimenticio no es sencillo. De ahí­ que la clave esté en hacer cambios graduales y ayudarlos a establecer metas desde que son menores, pues un niño obeso probablemente será un adulto obeso.

Foto: Berc/istockphoto

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