Llanto de Luna: Recordando a Tito Rodrí­guez

Tito Rodriguez blancoynegro

 

 

Vivió solamente 50 años, y sin embargo nos dejó una discografí­a de proporciones casi mitológicas. Junto a Machito y Tito Puente, fue uno de los tres pioneros que hicieron estragos en los clubes de Nueva York – especialmente el mí­tico Palladium – forjando los cimientos de la música que después conocerí­a la fama bajo el nombre de “salsa“. El puertorriqueño Tito Rodrí­guez fue un protagonista esencial de la música tropical, especialmente por su estilo suave y acaramelado para entonar melodí­as. Cultivó lo que yo llamo “el sonido tierno de los años 50”, con mágicos temas de tres minutos como este que escuchamos aquí­. “Mi mulata sí­ es candela, cuando quiere bailar cha cha chá”.

https://www.youtube.com/watch?v=Ns4RMUqk7Ro

Tito nació en Santurce, Puerto Rico, en 1923 y falleció en 1973, fulminado por una leucemia. Grabó docenas de discos, a veces editando varios LPs en un solo año. Trabajó con varias compañí­as y eventualmente estableció su propia disquera, TR Records, en 1969. Pese a ser dueño de una de las voces más aclamadas del género latino, grabó muchos discos instrumentales, en los que se limitaba a tocar percusión. Éste mambo con tintes exóticos es uno de mis favoritos, acercándolo en estilo al otro gran Tito de la época, el timbalero Puente:

Su obra es muy variada, aunque la mayorí­a de melómanos recuerda a Tito Rodrí­guez como un impecable bolerista. Inolvidable fue su canción emblemática, pero el cancionero de Tito incluye muchos otros boleros, todos exquisitos, con aterciopeladas orquestaciones para cuerdas y orquesta tropical. Llanto de luna es uno de los más cautivantes, un tema que no ha envejecido con el pasar de las décadas.

https://www.youtube.com/watch?v=iyEvxdNQl9I

Durante los últimos años de su vida, Tito regresó a Puerto Rico, donde lanzó su propio programa de televisión. Afortunadamente, los archivos de este show fueron adquiridos por el salsero Gilberto Santa Rosa – gran admirador de Rodrí­guez – cuya intención es preservarlos para la posteridad. Además de subrayar la calidad de Tito como vocalista y percusionista, el programa demuestra que era un animador carismático, para nada pretencioso y dotado de un jovial sentido del humor. Nos despedimos de Tito con un segmento donde aparece haciendo de las suyas con su grupo y varios invitados. Inolvidable.

 

Tamnbién te puede interesar:

 

0 comments