6 maneras de ahorrar energía en el hogar durante la primavera

El clima es un factor determinante en nuestra vida cotidiana. Dependiendo de la estación en la que nos encontremos varía también el consumo de energía. Con la llegada de la primavera, es necesario preparar nuestra casa para ese cambio de temperatura.

Si no se adaptan los recursos energéticos al nuevo escenario meteorológico, la nueva estación puede elevar las facturas, sobre todo, de gas y electricidad, por lo cual es importante tener en cuenta el consumo responsable e inteligente que, de paso, se pueda traducir en ahorro para el bolsillo.

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Muchos piensan que se debe dejar a un lado la comodidad, pero no es necesariamente así. Todo depende de las buenas prácticas de consumo de energía. Estos son algunos consejos para ahorrar sin perder la comodidad:

1. Controlar el aire acondicionado: mientras se utilice el equipo hay que procurar mantener cerrada la puerta de la estancia donde nos encontremos; de esta manera se evitan fugas de aire caliente o aire frío y se ahorra un alto porcentaje de la energía utilizada para enfriar una habitación. Es importante hacer el mantenimiento adecuado, que incluye el cambio de filtros y la revisión de los niveles de refrigerante e incluso, una limpieza general si lo amerita. Según los expertos, los mantenimientos de rutina pueden reducir el consumo de energía del aire acondicionado hasta 15%.

2.Changing a bulb is no problem for her Aprovechar al máximo las horas de sol… y reducir en lo posible el uso de la calefacción, en caso de que sea necesaria. Hay que dejar que la energía natural inunde la casa a través de las ventanas, por ejemplo, corriendo las cortinas o levantando las persianas. En los días templados, permitir que el sol entre a casa puede ayudarnos a conseguir una temperatura agradable sin necesidad de encender la calefacción (si vivimos en estados donde aún hace un poco de frío). En los días más calurosos, y algunos en primavera lo son, es importante proteger la casa del sol para mantener el ambiente fresco alcanzado durante la noche evitando usar el aire acondicionado, por lo que conviene utilizar los toldos y las persianas adecuadamente.

3. Graduar el termostato con precisión: la mayoría de los expertos coinciden en que 78 grados (25C) es la temperatura ideal para ahorrar en costos de energía, manteniendo el confort durante el clima templado. Por cada grado que ajustemos el termostato por encima de 78 grados, cuando hace buen tiempo, podemos ahorrar un estimado de 6 a 8 por ciento en nuestras facturas de energía. Al salir de casa, incluso se puede subir la temperatura hasta 80 grados.

4. Usar las bombillas adecuadas: si la vivienda es interior y no es posible aprovechar demasiado la luz solar, se debe buscar otra solución para abaratar las facturas. El más recurrente es actualizar el tipo de bombilla que se utiliza. Pese a que la mayoría de las personas emplea las de bajo consumo, existen varias modalidades en el mercado. Las LED son las más interesantes para esta época del año porque, además de consumir poco, son las que emiten menos calor. No se debe olvidar que gran parte de la energía que generan las bombillas se traduce en calor.

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5. Desconectar algunos electrodomésticos: no hay que olvidarse de desconectar todos los electrodomésticos que no se utilizan en esta época del año, como mantas eléctricas o calefactores. Pero si se quiere ahorrar en luz, tampoco hay que pasar por alto el mantenimiento de algunos aparatos. Si los desenchufamos por completo podemos ahorrar. Hay otros que se usan durante todo el año, como los computadores o televisores. Si los mantenemos en modo reposo, pero conectados, estos aparatos suben la temperatura de las estancias por lo que con la llegada del buen tiempo es recomendable tenerlos desconectados.

6. Limpiar la refrigeradora: la nevera es uno de los más grandes consumidores de energía, con un promedio que ronda casi el 15% de la electricidad total de un hogar. La puerta del refrigerador es la clave del ahorro. Hay prácticas bastante simples que ayudan como el tener claro qué productos sacamos de la nevera antes de abrirla u organizar los alimentos para que al sacarlos de la nevera tome el menor tiempo posible. También podemos memorizar el lugar donde ponemos las cosas más necesarias y sacar todo lo que necesitemos para cocinar abriendo solo una vez la nevera. Además, lo más importante es mantenerla limpia, y el congelador sin placas de hielo para consumir menos energía.

Foto: PeopleImages/Istockphoto

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