Alimento para la reflexión

Coma esto, no aquello. Porciones del tamaño de su puño… ¿o era del tamaño de un mazo de naipes? ¿Cuántos puntos tiene eso? ¿Y cuántas calorí­as? ¡Por favor! ¿En qué zona estoy comiendo? “Aquí­ tiene, cómase la vaca entera. “Un momento!” “Ni toque la carne…” ¡Basta! Conseguir un entrenador y hacer ejercicio la semana pasada fueron pasos dolorosos (aunque gratificantes) en la dirección correcta para Segunda y para mí­. (Ayudó que el entrenador fuera un verdadero regalo para los ojos). …