Carta a Elián González

El 22 de abril del año 2000 lloré desconsoladamente, como hací­a tiempo que no lloraba y creo que desde entonces no lloro. Fue el dí­a en que agentes federales, a punto de ametralladora, arrebataron al niño Elián González de casa de su familia en Miami para devolvérselo a su padre, quien reclamaba su custodia y deseaba que el pequeño regresara a Cuba. Lloré porque me sentí­a agotada, porque se me partí­a el alma frente a tanta barbarie en nombre de …