Prefiero a mi jefe antes que a mi marido

Una amiga de Ciudad del Cabo me enví­a la siguiente noticia: “Mujeres mayores prefieren perder su pareja que su trabajo”. En resumen, el artí­culo sugiere que la mayorí­a de las mujeres de más de 50 años que recurren a cirugí­as estéticas “están más preocupadas por conservar su trabajo que sus maridos”. No sé si debo leer este e-mail como una advertencia personal. No me atrevo a preguntar tampoco. Y no sé si admirar o compadecer a estas señoras que recurren a …

Las montañas y los granos de arena de las citas amorosas

¿Se atraen verdaderamente los polos opuestos? Esta era la pregunta sobre la que Segunda y yo reflexionamos mientras considerábamos volver a aceptar citas con pretendientes. Habí­a un participante -llamémoslo el alemán “Sr. Pulcritud”- al que todaví­a debí­a llamar para arreglar una segunda cita. ¿Por qué la indecisión? Definitivamente se destacaba como un perfecto caballero y su recio parecido con Bruce Willis era, sin dudas, un gran atractivo. Además, como triatleta, encaraba la vida con la misma actitud aventurera a la …

Tomar el juego en serio

Una nueva “crisis cubana”

Aún con la deliciosa salida con el arquitecto cubano y sus ricos tacos de pescado en mente, Segunda necesitaba tiempo para reflexionar sobre la evolución de sus citas. De modo que, ya sabiendo que cuidar de uno mismo puede llevar a autodescubrirse, llegó al salón de su manicura. Quizás ella, al igual que yo, estaba buscando comparar experiencias sobre citas y encontrar la sabidurí­a colectiva cultivada entre secadores y planchas rizadoras para el cabello. Mientras aplicaba una segunda capa de …

Mordiendo el anzuelo

Segunda contó los votos de los lectores y, luego de consultar a su mejor amigo y gurú de relaciones, Dante, aceptó el consejo de la mayorí­a y salió con el arquitecto cubano. El anzuelo del padre de tres niñas –tacos de pescado estilo Baja– superó sus expectativas. El consejo de Dante ayudó. Él dice que aunque Segunda, como yo, tengamos cuarenta y pico años, en experiencia en citas amorosas no tenemos ni 20 -la misma edad que tení­amos Segunda y …