Campeones sin títulos: atletas que hacen grande al deporte

thumbnail

El reciente caso de la corredora keniana Hyvon Ngetich, en el maratón de Austin, Texas, trajo a la luz a todos aquellos  campeones sin títulos que han hecho grande al deporte. Asimismo, volvió a hacer valederas las palabras del Baron Pierre De Coubertin, creador de los Juegos Olímpicos, quien dijo que lo importante no es ganar sino competir.

Ngetich comenzó a temblar y a tambalearse, a 300 metros de la meta. Había liderado la carrera desde un inicio  y finalmente cruzó la línea final gateando, tras negarse a recibir atención médica.

nadia
En fotos: Dónde están nuestros deportistas favoritos

Y es que Ngetich, quien finalmente fue tercera, quería primero terminar su carrera, aún cuando sabía que ya no iba a ganar, por el honor de finalizar con su propio esfuerzo. Más tarde, sería trasladada a una unidad médica, donde fue tratada por presentar niveles peligrosamente bajos de azúcar en la sangre.

Más tarde, Ngetich le dijo a la estación de televisión KEYE, afiliada de CNN, que no recuerda haber terminado la carrera. Y es que en los deportes individuales, cuando se entrena, se interioriza tanto el cruzar la meta, que aún en un estado de seminsconciencia el cerebro le envía órdenes al cuerpo para cumplir su tarea.

¿Te gusta lo que estás leyendo? Recibe contenido similar directo a tu email.

Recuerdo que cuando, a mis 52 años, entrené durante 8 meses para finalizar mi primer triatlón Ironman (2.4 millas de natación, 112 millas de bicicleta y 26 millas de carrera), cada vez que salía a entrenar me imaginaba cruzando la meta. Interioricé tanto este hecho que cuando me faltaba una milla para terminar, tras 15 horas de esfuerzo continuo, no sé de donde saqué las fuerzas y me impulsé  para terminar la última milla en  7 minutos, que era mi paso en las carreras de velocidad de tres millas.

Yo había ganado carreras y competencias de triatlón, pero para mí en el caso del Ironman no me interesaba ganar, sino simplemente terminar la distancia para demostrame a mí mismo de lo que era capaz.

Desde la época de Filípides

filipides

La carrera de maratón, hoy en día muy popular en todo el mundo, se creó en honor de la gesta del soldado griego Filípides, quien en el año 490 a. C. murió de fatiga tras haber corrido unos 40 kilómetros desde Maratón hasta Atenas para anunciar la victoria sobre el ejército persa. Para él, lo primero era dar la importante noticia, pese a que el ritmo de carrera que se impuso fue tan rápido que le costó la vida.

Otra historia de orgullo deportivo la ofreció el cartero cubano  Félix Carvajal Soto, un hombre muy pobre quien con ayuda ciudadana se pagó su viaje en barco de La Habana a Nueva Orleans, caminó 800 millas para llegar a San Luis, sede de los Juegos Olímpicos de 1904, y participó en la carrera de maratón. Pese a liderar en un comienzo, el hambre lo hizo parar para comerse unas manzanas verdes que le provocaron dolores estomacales y finalmente terminó en el cuarto lugar, sin medallas, pero feliz por terminar la carrera.

Otro ejemplo singular es el del nadador de Guinea Ecuatorial, Eric Moussambani, quien nadó los 100 metros en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000 en 1 minuto, 52 segundos y 72 centésimas. Para este africano, que apenas sabía nadar y que fue enviado a representar a su país en este deporte, finalizar era una cuestión de honor y el público lo premió como si hubiera sido el ganador.

Descuentos en Salud y Bienestar: Ahorros de hasta un 30% en un estilo de vida más sano.

En los juegos de Sochi del 2014, el peruano Roberto Carcelén se convirtió en el primer representante de su país en una olimpiada de invierno. A pesar de sufrir un accidente que le fracturó dos costillas y le provocó lesiones en un muslo, consiguió terminar en medio de muchos dolores la prueba de 15 kilómetros de esquí de fondo. Pese a ser último, llegó a la meta entre los vítores del público y agarrado a una bandera de su país.

Y tú, ¿qué opinas?

[polldaddy poll=8675961]

Search AARP Blogs