'Castigo digital', ¿un nuevo método para controlar a los adolescentes?

Hasta hace pocas décadas, la adolescencia, al menos como concepto, era una etapa relativamente predecible. Recuerdo que más allá de la preocupación que los jóvenes empezábamos a tomar por la apariencia personal y el gusto por las fiestas, todo era bastante familiar. Nos relacionábamos con un círculo acotado de amistades, jugábamos deportes grupales o juegos materiales (no virtuales) y se veía a los adultos como los poseedores del saber.

Todo eso cambió con la irrupción de las nuevas tecnologías, los videojuegos y las redes sociales que, sin duda, han añadido un reto universal en la crianza, donde se busca un equilibrio entre permitir la exploración independiente y proporcionar un nivel adecuado de supervisión por parte de los padres quienes, a su vez, se han visto obligados a adentrarse en la era digital para comprender mejor el mundo de sus hijos.

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Mientras que en nuestra juventud buscábamos la interacción social a través de actividades y conversaciones personales, todo lo que nuestros hijos o nietos hacen hoy en línea forma parte de un marco social más amplio. Antes había un control más directo. Hoy es más complejo saber "dónde están"... los sitios que visitan, los juegos que juegan, porque incluso las cosas que les gusta, están grabadas como datos y se empaquetan en un “personaje en línea” que incluso puede tornarse anónimo.

Parents teens tech

Conscientes de estos cambios, los adultos vigilan el comportamiento “digital” de sus hijos adolescentes. Una encuesta del Pew Research Center muestra que los padres de jóvenes de edades entre 13 y 17 años poseen hoy en día una amplia gama de acciones para controlar la vida en línea de sus hijos adolescentes y para inserntivarles a utilizar la tecnología de forma adecuada y responsable.

Por otra parte, como la tecnología digital se ha vuelto tan central en la vida de los adolescentes, una parte significativa de los padres emplea ahora un nuevo método para hacer cumplir las reglas de la familia: el “castigo digital”. Un 65% de los padres de adolescentes en Estados Unidos privaron de internet o de su teléfono móvil a sus hijos adolescentes para castigarlos, según el estudio del Pew.

Nuestros castigos eran: no jugar, no salir de la casa ni recibir visitas y no ir a las fiestas.

Cuando se trata de monitorear el uso y las interacciones digitales de sus hijos, los padres de hoy tienden a tomar un enfoque más práctico para el seguimiento de lo que hacen.



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Según el sondeo del Pew, 61% de los padres admite haber revisado a qué sitios web ingresan sus hijos; el 60% ha visto el perfil social de sus hijos; un 48% ha revisado el historial de llamadas y mensajes de sus celulares; el 39% ha usado controles parentales para bloquear o monitorear el uso de las actividades en línea de sus hijos, un 16% ha usado los controles parentales para prohibir el uso del celular y otro 16% ha usado herramientas de rastreo para monitorear el lugar en que se encuentran sus hijos.

Probablemente no nos tocó a la mayoría. En ese entonces, el método también era práctico pero mucho más simple: ir a la casa de los vecinos o a los lugares dónde decíamos que íbamos a estar. Lo más tecnológico era una llamada telefónica para comprobarlo.

Resulta interesante que el 83% de los progenitores que tienen una página de Facebook y cuyo hijo también está presente en esta red social se ha hecho “amigo” del adolescente, según el estudio. Esto puede ser una ventaja frente a la relación padre-hijo en la época de la adolescencia donde se nos hacía el “fo” (les daba vergüenza de sus padres).

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El informe también encontró que más de la mitad de los padres han limitado el tiempo o cuando los adolescentes pueden estar en línea, "independientemente de su comportamiento en general”. La gran mayoría de los padres (94%) también dijo haber hablado con su hijo adolescente sobre lo que debe y no debe compartir “en línea”.

Además, casi la mitad (48%) de los padres conocen la contraseña a la cuenta de correo electrónico de sus hijos adolescentes, mientras que el 43% conoce la contraseña para el teléfono celular de sus hijos jóvenes y el 35% conoce la contraseña de al menos una de las cuentas de las redes sociales de sus adolescentes, según el estudio titulado ‘Parents, Teens and Digital Monitoring’ (Padres, adolescentes y monitoreo digital).

Debo admitir que me encanta la tecnología, pero... extraño los secretos boca a boca, la interacción social, los juegos de mesa y las reuniones de amigos presenciales...

Y tú, ¿qué piensas del "manejo" de los adolescentes en la era digital?

Foto: Izabela Habur/istockphoto

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