Cuba y EE.UU. reabren sus embajadas tras medio siglo de hostilidades

Día histórico: este 20 de julio será recordado como el día en que Cuba y Estados Unidos reabrieron sus respectivas embajadas después de 54 años de diferencias y limitaciones, marcadas por la ruptura de relaciones diplomáticas en enero de 1961.

Cientos de personas siguieron con atención el recorrido de la bandera de Cuba hacia la punta del mástil al frente de la restablecida embajada de la isla en Washington, horas después del restablecimiento formal de las relaciones bilaterales plenas tras de más de cinco décadas de hostilidad.

La ceremonia del izado de la bandera cubana, llevada a cabo en el edificio que desde 1977 acogía la Sección de Intereses de Cuba, estuvo encabezada por el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

Scree aBandera Cuba en Washington

En el trascendental acto, en el que también se interpretó el himno de Cuba, coreado por algunos presentes, la representación oficial de Estados Unidos estuvo a cargo de la secretaria de Estado adjunta para Latinoamérica, Roberta Jacobson.

Más tarde, el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, se pronunció desde el Departamento de Estado en compañía de Bruno Rodríguez.

Estados Unidos también reabrió de manera formal su sede diplomática en La Habana.

La Sección de Intereses se convirtió "en la Embajada de Estados Unidos en La Habana, y continuará sus funciones diplomáticas desde su local en el Malecón, bajo el liderazgo del encargado de negocios ad ínterim Jeffrey DeLaurentis", señaló una nota de la legación distribuida a los medios de prensa.

La nota confirmó que el secretario de Estado, John Kerry, viajará a la isla probablemente el 14 de agosto para celebrar la reapertura de la representación en La Habana e izar la bandera estadounidense.

La nueva era de los lazos entre Cuba y Estados Unidos había comenzado sin gran ceremonia en la medianoche del domingo al lunes en Washington y La Habana, cuando entraron en vigor los términos de un acuerdo del 20 de julio para retomar los lazos bilaterales, y las misiones diplomáticas de ambos países dejaron de ser secciones de intereses para convertirse en embajadas.

Al llegar la hora cero en las dos capitales, terminaron una serie de políticas ampliadas y endurecidas desde que el presidente John F. Kennedy chocó en un principio con el joven revolucionario Fidel Castro por la expansión soviética en el continente americano.

Cambio de rumbo

Los acontecimientos de este lunes sellan un drástico cambio de rumbo en la política estadounidense y la isla comunista durante el gobierno del presidente Barack Obama, que ha buscado acercamientos con Cuba desde que asumió el cargo, y suavizado de forma progresiva las restricciones de viaje y el envío de dinero a la isla.

Los esfuerzos de Obama tropezaron durante años por el encarcelamiento en Cuba de Alan Gross, contratista de la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional. Pero tras meses de negociaciones secretas, el pasado diciembre se obtuvo la liberación de Gross y de varios prisioneros políticos en Cuba, así como de los miembros de una célula cubana de espionaje que seguían presos en Estados Unidos. El 17 de diciembre, Obama y el presidente cubano, Raúl Castro, anunciaron que retomarían las relaciones diplomáticas plenas.

Obama declaró que la antigua política hacia Cuba había sido un fracaso que no alcanzó los resultados pretendidos, y afirmó que EE.UU. no podía seguir haciendo lo mismo y esperar un cambio. Por tanto, dijo, comenzaría a trabajar en la normalización de relaciones.

El proceso avanzó despacio hasta que Estados Unidos retiró a Cuba de su lista de países que auspician el terrorismo a finales de mayo, y después se atascó en cuestiones sobre el acceso de los diplomáticos estadounidenses a los cubanos de a pie.

El 1 de julio, sin embargo, se resolvieron estos asuntos y ambos países intercambiaron notas diplomáticas aceptando que la fecha de restauración de relaciones plenas sería este 20 de julio.

Foto y video: YouTube

Search AARP Blogs