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Guardianship SQ
Junette, una cuidadora familiar de Arkansas, comprende muy bien los desafíos de proveer los mejores cuidados posibles para su hija adulta, Colleen. En el 2007, Colleen sufrió lesiones graves en un accidente de choque y fuga. Desde entonces, Junette, su esposo, Johnny, y el esposo de Colleen, Mark, han hecho todo lo posible por cuidar a Colleen en casa. Cuando se les preguntó si Colleen debería vivir en un hogar para adultos discapacitados, su respuesta fue "¡Absolutamente no!". Ahora, Junette y Johnny ayudan con las responsabilidades para cuidar a Colleen, mientras que Mark actúa como su tutor. La tutela de adultos es un proceso en el que un tribunal estatal nombra a una persona para que se encargue del bienestar, y posiblemente las finanzas, de otra persona que no puede cuidar de sí misma. Los tutores pueden ser familiares, amigos o profesionales no relacionados que sean nombrados por un juez. Hemos visto en todo el país un incremento en la acción para mejorar las leyes, prácticas y procedimientos obsoletos sobre la tutela. Los legisladores estatales, jueces y defensores de la familia, así como otras personas interesadas, están trabajando para:
Guardianship SQ
Junette, a family caregiver from Arkansas, understands the challenges of providing the best possible care for her adult daughter, Colleen. In 2007, Colleen was injured severely in a hit-and-run accident. Since that time, Junette, her husband, Johnny, and Colleen’s husband, Mark, have done everything possible to care for Colleen at home. They said, "Absolutely not!" when asked if Colleen should be placed in a nursing home. Now, Junette and Johnny help with caregiving responsibilities for Colleen, while Mark serves as her guardian. Adult guardianship is a process by which a state court appoints an individual to care for the well-being, and possibly finances, of another person who is unable to care for him or herself. Guardians can be family members, friends, or non-related professionals appointed by a judge. Across the country, we’ve seen an uptick in action to improve outdated guardianship laws, procedures, and practices. State legislators, judges, family advocates, and other stakeholders are working to:
For Richer or Poorer; A Family Caregiver’s Journey
Prometemos 'en la salud y en la enfermedad' y 'en la riqueza y en la pobreza' esperando nunca enfrentarnos a enfermedades o dificultades financieras. Cuando ocurre una tragedia, a menudo los cónyuges tienen que batallar con ambas cosas; afrontar las responsabilidades de cuidar de su esposo o esposa y velar por su salud y recuperación. Yvette y Walter, de Carolina del Norte, luchan con esto. Tras el derrame cerebral de Walt hace dos años, Yvette, "como cuidadora y esposa ha aprendido a hacerse cargo de... organizar citas médicas, la jardinería, reparaciones y finanzas", mientras continúa trabajando a tiempo completo. Lamentablemente, esta es la realidad de muchos cuidadores familiares. "Lo más difícil ha sido nuestra pérdida financiera... yo gasto más de $1,000 de mi cheque de sueldo al mes para cubrir lo que no cubren los beneficios jubilatorios de Walt y sus cheques del Seguro Social por discapacidad". Durante este Día de San Valentín, recordamos la increíble labor de amor que los cuidadores familiares proveen cada día para sus cónyuges, padres, hermanos y otros. Las historias como la de Yvette y Walt demuestran la necesidad de un crédito tributario para los cuidadores, para brindar apoyo a las familias que luchan contra las dificultades financieras que genera el cuido de un ser querido en el hogar. En el 2016, el cuidador familiar promedio pagó casi $7,000 en gastos de bolsillo; y lo hacen para ayudar a sus seres queridos a permanecer en sus hogares y comunidades, donde prefieren estar. Sin embargo, sabemos que los costos de bolsillo varían. Según un informe de AARP del 2016:
For Richer or Poorer; A Family Caregiver’s Journey
We vow ‘in sickness and in health,’ and ‘for richer or poorer,’ hoping to never experience illnesses or financial difficulties. When tragedy strikes, spouses are often left battling both; taking on the huge responsibilities of caring for their husbands or wives’ needs, and managing their health and recovery. Yvette and Walter from North Carolina live this struggle. After Walt’s stroke 2 years ago, Yvette has, “as caregiver and wife learned to manage…medical appointments, lawn care, repairs and finances," all while continuing to work full time. Sadly, this is reality for so many family caregivers. “The hardest thing has been the financial loss out of our household…I use over $1,000 from my paycheck monthly to cover what Walt's retirement and social security disability checks do not cover.” This Valentine’s Day, we are reminded of the incredible labor of love that family caregivers across the country provide for their spouses, parents, siblings, and others every day. Stories, like Yvette and Walt’s, demonstrate the need for a caregiver tax credit to support families struggling with the financial challenges of at-home caregiving. In 2016, the average family caregiver spent almost $7,000 on out of pocket costs – all to help their loved ones remain at home and in their communities – where they want to be. However, we know that out of pocket costs vary. According to a 2016 AARP report:
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