Credit For Caring

For Richer or Poorer; A Family Caregiver’s Journey
Prometemos 'en la salud y en la enfermedad' y 'en la riqueza y en la pobreza' esperando nunca enfrentarnos a enfermedades o dificultades financieras. Cuando ocurre una tragedia, a menudo los cónyuges tienen que batallar con ambas cosas; afrontar las responsabilidades de cuidar de su esposo o esposa y velar por su salud y recuperación. Yvette y Walter, de Carolina del Norte, luchan con esto. Tras el derrame cerebral de Walt hace dos años, Yvette, "como cuidadora y esposa ha aprendido a hacerse cargo de... organizar citas médicas, la jardinería, reparaciones y finanzas", mientras continúa trabajando a tiempo completo. Lamentablemente, esta es la realidad de muchos cuidadores familiares. "Lo más difícil ha sido nuestra pérdida financiera... yo gasto más de $1,000 de mi cheque de sueldo al mes para cubrir lo que no cubren los beneficios jubilatorios de Walt y sus cheques del Seguro Social por discapacidad". Durante este Día de San Valentín, recordamos la increíble labor de amor que los cuidadores familiares proveen cada día para sus cónyuges, padres, hermanos y otros. Las historias como la de Yvette y Walt demuestran la necesidad de un crédito tributario para los cuidadores, para brindar apoyo a las familias que luchan contra las dificultades financieras que genera el cuido de un ser querido en el hogar. En el 2016, el cuidador familiar promedio pagó casi $7,000 en gastos de bolsillo; y lo hacen para ayudar a sus seres queridos a permanecer en sus hogares y comunidades, donde prefieren estar. Sin embargo, sabemos que los costos de bolsillo varían. Según un informe de AARP del 2016:
Search AARP Blogs