cuidado

iStock_000013699132_Medium
Desde pequeña recuerdo tener los cachetes rosados. Soy de piel muy blanca y cada vez que sentía calor, que me ponía nerviosa, o que hacía ejercicios los cachetes se me ponían como dos chapas rosadas. Siempre entendí que era normal. Todo cambió en enero de este año cuando visité a mi hermano en…
Search AARP Blogs