estética

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Desde pequeña recuerdo tener los cachetes rosados. Soy de piel muy blanca y cada vez que sentía calor, que me ponía nerviosa, o que hacía ejercicios los cachetes se me ponían como dos chapas rosadas. Siempre entendí que era normal. Todo cambió en enero de este año cuando visité a mi hermano en…
Man with syringe
Nos llaman vanidosas —a las mujeres— por ese interés que tenemos por conservar los dotes de la juventud.
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