Cómo usar los sitios de hospedaje privado y ahorrarte dinero y disgustos

La primera vez que usé una aplicación para alquilar hospedaje de vacaciones fue para un viaje a San Francisco hace cerca de 3 años. La recomendación venía de algún amigo con quien al conversar sobre los altos precios de los hoteles en la ciudad, me sugirió ver estas opciones de alquileres a largo o corto plazo en residencias privadas. Inicialmente no me llamó mucho la atención, pues pensaba en factores como la veracidad de los sitios, la higiene, la interacción con los propietarios del lugar y claro, la posibilidad de que todo resultara siendo una estafa.

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Sitios para el alquiler de inmuebles privados como Airbnb que empezó liderando el tema en 2008, así como HomeAway, HouseTrip, Only Apartments, 9 flats o incluso NightSwapping o knok, dedicados al intercambio de lugares entre particulares en cualquier lugar del mundo, convierten tu pantalla en una vitrina con cientos de opciones. Una vez que especifiques la ciudad a donde vas y las fechas, se abre una galería con fotografías de los lugares, su ubicación, facilidad de transporte, días disponibles, y las evaluaciones de quienes se han hospedado allí con anterioridad, que es uno de los factores que más influye en la decisión.


Coffee on Table and Eiffel Tower in Paris

En estas páginas revisé casas, apartamentos y habitaciones para alquilar y al final elegí un estudio que, por 40% menos del precio de un buen hotel en la zona, incluía: entrada privada, sala, comedor, cocina equipada, y el baño que además de estar absolutamente limpio, tenía un sistema de calefacción para el piso que no es tan frecuente encontrar en un hotel.

Solo me encontré con los anfitriones cuando nos entregaron las llaves, y se ofrecieron para ayudarnos en caso de dudas con el transporte o la ciudad. Además, habían dejado libros de turismo de la zona, una salida habilitada a un jardín privado desde el que se podía observar una parte de San Francisco y la cocina equipada con botellas de agua y algunos ingredientes que podíamos usar para nuestras preparaciones sin costo adicional. Con todo esto nunca extrañé las comodidades de un hotel.

Sin embargo, no todas las experiencias resultan siendo cien por ciento positivas, de modo que siempre es recomendable guardar la distancia y tener en cuenta ciertas reglas de seguridad al viajar. Algunas de estas medidas de seguridad en el alquiler de hospedajes las aprendí en posteriores viajes que hice dentro y fuera del país.



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  • Desconfía de los precios muy bajos: hay ofertas que son muy buenas para ser reales. Si al comparar con los alquileres de la zona consideras que está muy por debajo del precio puede significar que no sea cierto o que no esté en buenas condiciones.
  • Consulta las opiniones de anteriores huéspedes: las reseñas —ubicadas en la misma página web— de quienes ya se han hospedado te contarán los pros y los contras del lugar.
  • No temas preguntar por detalles adicionales: Si necesitas más información, contacta al anfitrión y pídele que te envíe fotografías, un plano o la información que requieras sobre el lugar que te interesó.
  • No envíes pagos en efectivo: el uso de estas plataformas exige pagar con tarjeta de crédito pues es la única manera de tener control sobre la transacción y responder a futuros reclamos en caso que los haya. Si pagas con dinero directamente es imposible tener control.
  • Verifica las tarifas adicionales: la mayoría de hospedajes tienen cobros adicionales por limpieza, administración o servicio, sin embargo estas varían de un lugar a otro. Al realizar tu cotización en línea revisa estas cifras para tomar tu decisión.
  • Pregunta por las condiciones de limpieza: determina las condiciones en que te van a entregar el lugar y en las que debes dejarlo, además de cada cuanto habrá cambio de sábanas y toallas, especialmente si tu estancia es superior a una semana.
  • Verifica el funcionamiento de los electrodomésticos y otros aparatos: revisa que estén funcionando los electrodomésticos, las ducha y la cerradura de la puerta, y ten la precaución de dejarlos en el mismo estado.
  • Averigua cómo contactar a tu anfitrión: determina con anticipación con tu anfitrión dónde podrás recoger y dejar las llaves, así como dónde contactarle en caso de dudas o una emergencia. Muchas veces el dueño no vive en el mismo lugar donde vas a hospedarte o, si es un espacio para compartir, tendrán horarios diferentes, por lo que es mejor saber con anticipación estos detalles para así evitar inconvenientes.

 

Con estas precauciones puedes viajar a precios más cómodos a cualquier ciudad, de Nueva York a Pekín, o Barcelona a Cuba, sin perder la tranquilidad del hogar.

Foto:  Iakov Kalinin/iStock

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