Hispanos enfrentan crisis en planes de jubilación

Si bien los hispanos registrarán el mayor incremento en su población de adultos mayores y jubilados para el 2050, según recientes proyecciones de la Oficina del Censo, desde ahora figuran entre las personas con menos liquidez y poca seguridad financiera para la vejez.

Según datos del Economic Policy Institute (EPI), sólo el 26% de las familias hispanas tenía ahorros en un plan de jubilación como un 401(k) o una cuenta IRA, en 2013. Mientras tanto, el 65% de las familias blancas, el 41% de las familias afroamericanas y el 58% de familias asiáticas y de otras razas tenía ahorro en tales cuentas.

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Parte de la razón de esta brecha, es que muchos hispanos, en particular los que trabajan en puestos de trabajo con salarios bajos, no tienen acceso a los planes de jubilación, dijo Monique Morrissey, economista del EPI quien analizó datos de la Reserva Federal para el informe de EPI titulado The State of American Retirement.

Los trabajadores inmigrantes hispanos, por ejemplo, tienden a ser indocumentados y por lo tanto no hacen parte de las nóminas de trabajo o realizan empleos de bajo costo que no ofrecen acceso a las cuentas de jubilación, dijo Morrissey. Los “hispanos” nacidos en EE.UU., sin embargo, son más propensos a tener acceso y participar en las cuentas de jubilación con tasas cercanas a las de los afroamericanos.

retirement calculatorLos bajos índices de participación también contribuyen a las bajas tasas de ahorro para el retiro. En 2013, los trabajadores blancos entre 32 y 61 años tenían un promedio de $125.000 en ahorros de jubilación en comparación con $26.500 de los afroamericanos y $16.800 de los hispanos.

La diferencia en los ahorros para la jubilación también refleja detenidamente la brecha de la riqueza en Estados Unidos. De acuerdo con datos federales, la riqueza media de las familias blancas en 2013 fue de unos $141.900, comparada con $13.700 de los hispanos y alrededor de $11.000 de los afroamericanos.

La riqueza, o el valor neto, es el valor de activos, entre ellos la vivienda, los ahorros para la jubilación y los ingresos menos la deuda que está pendiente en contra de esos activos.

Para Morrisey, las tendencias son preocupantes. Inicialmente, los planes como los 401(k) y los IRA suplementaban las cuentas de pensión o brindaban una alternativa para los empleados que no tenían acceso a una pensión, dijo Morrissey. Sin embargo, desde los años 90, estos se han convertido en la principal fuente de ahorros para la jubilación para muchos trabajadores del sector privado. Y debido a que muchos empleadores han empezado a igualar menos de las contribuciones de sus empleados, una mayor parte de la carga de ahorros ha sido colocada sobre los empleados.

El acceso es otro problema. Los hispanos y los afroamericanos a menudo trabajan para pequeñas empresas y en empleos de bajos ingresos que no son parte de sindicatos y ofrecen pocas opciones para los ahorros para la jubilación, dijo Morrissey. También ha estado en descenso el número general de trabajos en el sector público con pensiones seguras, los cuales a menudo eran considerados como un camino claro hacia la clase media.

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Al menos dos tercios de toda la riqueza en cuentas 401(k) están concentrados entre el primer 20% de los asalariados. Quienes reciben un mayor sueldo pueden permitirse aportar más, pueden invertir en activos de mayor retorno y es más probable que tengan ajustes más generosos con los empleados.

Como resultado, muchos hispanos dependen del Seguro Social como su único respaldo financiero al momento de jubilarse, una medida que los expertos dicen, pone a muchos trabajadores en una situación precaria.

Debido a que es más probable que los hispanos vivan más que otros grupos demográficos, también son más propensos a trabajar cuando sean de edad avanzada, dijo Morrissey. Algunos trabajadores hispanos “van a trabajar más, van a depender de sus familias y van a ser pobres”, dijo.

Los trabajadores indocumentados, los que no estarían usando su propia tarjeta del Seguro Social para calificar a un empleo o por razones fiscales, también verán pocos beneficios (o ninguno) del Seguro Social que acumulan en el transcurso de los años, dijo Morrissey.

“Tenemos esa enorme parte del sector demográfico que no está bien preparada y no tiene los fondos suficientes, y el Seguro Social no va a ser suficiente”, dijo Ramona Ortega, fundadora de Mi Dinero, Mi Futuro, una compañía de tecnología financiera que asesora a los jóvenes hispanos en la administración de su dinero.

Asimismo, los hispanos tampoco tienenden a comprar un seguro de vida y más, a pedir un préstamo sobre su 401(k).

Foto: Steve Debenport/istockphoto

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