Evita la diabetes tipo 2 cambiando algunos hábitos alimenticios

En Estados Unidos aproximadamente más de 29 millones de personas tienen diabetes, esto es un 9.3% de la población estadounidense, según estadísticas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en Inglés). Entre los hispanos el riesgo de padecer diabetes tipo 2 es más elevado que entre los blancos. Las últimas estadísticas indican que la incidencia y prevalencia de la diabetes tipo 2 en Estados Unidos han disminuido entre 2008 y 2012, según un estudio publicado en Journal of the American Medical Association. Geiss y los investigadores que llevaron a cabo este estudio señalan que este no fue el caso entre los hispanos; por el contrario, la diabetes continúa aumentando en nuestra comunidad.

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La diabetes tipo 2 se puede prevenir con un estilo de vida saludable. Es importante controlar o perder peso (entre un 7 a 10% del peso actual, en caso de estar sobrepeso) ya que el riesgo aumenta con la obesidad.  Además de alimentarse sanamente, mantenerse activo ayuda a reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Revisa los síntomas de la diabetes y consulta con tu médico si sospechas que padeces de esta enfermedad, una de cada tres personas desconocen que la tienen .

Si ya tiene la enfermedad entonces mantén una dieta saludable y mantente activo para ayudar al control de la glucosa en la sangre. No es necesario llevar una dieta “diabética”. Comer sano y mejorar los hábitos alimenticios son excelente para todos en la familia.

Siga estas sugerencias para mejorar tus hábitos alimenticios:

1-    Come porciones pequeñas. Si usualmente comes 3 tazas de arroz empieza por reducir la porción a 2 tazas y luego a una 1 taza.  Otro ejemplo es compartir el plato en los restaurantes o llevarte la mitad de la comida para la casa.

2-    Consume frutas y vegetales a diario. No te preocupes por el azúcar de las frutas. Hasta las personas con diabetes pueden consumirla. Esas frutas frescas son alimentos naturales que te brindan antioxidantes, vitaminas, minerales y fibra. Prefiere una fruta como postre y come ensalada con tus comidas.

3-    Añade alimentos nutritivos a tu dieta como: el pescado, los aguacates, las almendras y el aceite de oliva para que tu dieta contenga más grasas buenas, en especial omega 3.

4-    Limita los alimentos altos en azúcar, azucares añadidos, sal, grasa, incluyendo las grasas trans. Se pueden hacer cambios en la cocina para bajar la grasa como freír menos los alimentos, no llevar el salero a la mesa y revisar las etiquetas de los alimentos para ser más selectivo con tu compra.

5-    Bebe agua, agua con gas, té caliente, un jugo natural sin azúcar o hasta una tacita de café y evita las bebidas azucaradas, procesadas y los jugos “de mentira” que no son 100% jugo. Lleva siempre una botella de agua cuando salgas de casa., a media tarde prepárate un té. Si en la noche sientes hambre, bebe un vaso de agua primero, a veces puede ser sed.

Photo credit: barol16/istockphoto

 

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